Los pijamas de rayas de hoy

Podría ser que los campos de concentración de hoy fueran países

Y el libro acaba así: «Todo esto, por supuesto, pasó hace mucho, mucho tiempo, y nunca podría volver a pasar nada parecido. Hoy en día, no». Y es cierto. Actualmente es inconcebible que se vuelva a repetir el error de los campos de concentración, recintos limitados por una valla donde se encierra el sufrimiento, el hambre, el maltrato, la muerte. Y afuera, quizá a no muchos kilómetros de distancia, la vida de gentes corrientes, con sus alegrías cotidianas, sus pequeños disgustos, preocupaciones, su trabajo, su tiempo libre.

Sí, hoy en día sería inconcebible. ¿O quizá no? Podría ser que los campos de concentración de hoy fueran grandes, muy grandes, tanto como países o continentes enteros. Tan grandes que no los pudiéramos ver desde este lado de la valla.