Vetar las cartas antipreservativos

Cualquier medio de comunicación consciente del gravísimo problema del sida en el mundo, sea de la tendencia política que sea, no puede servir de altavoz a voceros del catolicismo más conservador, que con su sinrazón ayudan a la propagación de la pandemia, sobre todo en los países menos desarrollados.

Es vergonzoso leer algunas de esas cartas y luego ver imágenes y escuchar los datos de la progresión de la plaga en continentes como África o Asia, mientras el Vaticano, por boca de su representante, aboga por la abstinencia como mejor y única solución.

Por todo ello pedimos a éste y a todos los periódicos en general que excepcionalmente hagan uso del derecho al veto a las opiniones que critiquen o ataquen el uso del preservativo, en contra de todos los dictámenes médicos y científicos del mundo, como el mejor medio de luchar contra las enfermedades de transmisión sexual.