Condolezza, en Marruecos

La todavía secretaria de Estado de Estados Unidos, de gira por el Magreb, ha vuelto a poner sobre el tapete el espinoso asunto saharaui. Según Rice, hay buenas ideas sobre la mesa de negociación de Naciones Unidas y haría falta un impulso político de las tres partes en conflicto: Marruecos, Frente Polisario y Argelia.

Estas declaraciones serían válidas si no fuera porque Rice dirige la diplomacia de un país que hace tiempo se alineó con Marruecos. El último enviado especial de Naciones Unidas huyó espantado de la zona, no sin antes declarar que la independencia del Sáhara era inviable, comprometiendo con ello la presumida y deseable neutralidad de la ONU.

Francia ya sabemos lo que opina, y Rusia parece que ha cambiado su posicionamiento; Argelia es la única que permanece al lado del Polisario. España ni está ni se la espera; hace tiempo que nuestra diplomacia naufragó en la antigua colonia sin saber resolver una situación de la que es directa responsable. El pueblo saharaui continúa invocando a la justicia y a sus derechos legítimos e históricos. No renuncian a la celebración de un referéndum sobre un censo justo. Y hacen bien. Diego Contreras Espina.