Mensajera de la paz

Leo el reportaje El agua clave de la paz, de Vicente Poveda, en el que explica la situación entre Palestina e Israel, destacando la falta de agua como elemento de conflicto. Cita el proyecto del llamado ‘Canal de la Paz’ como posible solución para salvar el Mar Muerto, llevando agua del Mediterráneo a éste. Sería un proyecto de cooperación sin precedentes, que involucraría a Israel, Jordania y a la Autoridad Nacional Palestina. Este reportaje me lleva a sondear, por aplicar un término hidrológico, en la riqueza y la repercusión de la Expo Zaragoza 2008. El agua, que envuelve, abarca, vivifica el mundo, es un bien común de la humanidad. Un bien que ha de ser compartido, no discutido, que aúna culturas enriqueciéndolas, como enriquece la tierra por donde pasa. Esta tierra, que tan ávida está de agua, también está ávida de paz. Esta ‘universal ocasión’ nos ayuda a una concienciación para el respeto y buen uso de tan esencial bien, unido a un esfuerzo mayor por trabajar por la paz en todos los pueblos. Aparte de dar gracias al Creador por tanta belleza, le pido, como ‘lluvia benéfica’, que haga fértiles los proyectos y trabajos por la paz.