¡Que no nos acorralen!

En respuesta a Alejandro Darias y Carlos Rueda.

Vuestras cartas son todo un ejemplo de tolerancia y respeto. Darias dice que a los fumadores nos deberían encerrar en “salas aisladas de lugares públicos bastante más pequeñas” y que el tabaco es un “invento pernicioso del hombre”. El tabaco, señor Darias, viene de la hoja de una planta, no es un invento del hombre.

Carlos Rueda dice que tenemos complejo de inferioridad porque empezamos a fumar para “parecer más mayores” o “para integrarnos”. Estos comentarios por su parte ya lo dicen todo de ustedes. Sobran los adjetivos. Prefiero ser fumador pacífico que no fumador lleno del odio y de la saña. Por último, fíjense qué curiosidad: cuanto más nos bombardean con campañas antitabaco, más a gusto nos fumamos nuestros cigarrillos.

Justo el efecto contrario. Vamos a ver si encontramos soluciones que beneficien a ambas partes en lugar de acorralarnos o encerrarnos, ¿de acuerdo?