Intimidada

Soy una sevillana que trabaja en un bar. Estaba contenta con mi empleo hasta que llegaron dos compañeras bolivianas sin papeles que trabajan 14 horas diarias. Empezaron a hacerme la vida imposible, llegando incluso a zarandearme por los brazos diciéndome que era torpe porque no entendía bien cuando me hablaban (aunque hablemos el mismo idioma, no lo hacemos de la misma manera).

Al final me han hecho tal boicot que me he tenido que ir del trabajo cuando estaba a punto de firmar mi primer contrato indefinido.

Jamás pensé que algunos inmigrantes pudieran ser tan racistas con los españoles. Por eso cuando ahora escucho hablar de sus derechos me pregunto dónde están los nuestros.