«Hasta el aire que respiramos es mejor»

El sábado, cientos de miles de personas recorrieron las calles de Madrid (y también de otras ciudades) en la marcha del Orgullo Gay. Fue un acto festivo que celebraba la reciente aprobación en el Congreso de la unión entre homosexuales con todos los derechos y que ha generado un amplio debate en nuestra web: Me gustaría que alguien me aclarara esta paradoja: Si todos queremos ser iguales, si no queremos que nadie nos mire por encima del hombro –o debajo de la falda– por ser tales o cuales, entonces, ¿a qué viene celebrar el día del Orgullo Gay? Héctor Tilla.
 
Pues igual que hay día de la mujer, del ama de casa... Estoy contigo en la palabra orgullo, ¿orgullo de qué? R.R.
 
Cuando  los gays sean vistos como algo normal, lo anormal será que esta fiesta se celebre como ahora. Albert.
 
El menda que vaticinó uno o dos millones de asistentes ha sido fichado por el Ministerio de Economía para cálcular los próximos Presupuestos del Estado. Ernest.
 
España ha firmado su propio juicio porque se está rebelando contra su creador. Dios repudia a los homosexuales. Eduardo.
 
Edu, ¿Dios me repudia? ¿No dicen los obispos que Dios ama a todos y que acoge en su seno a los homosexuales? Ah, no, que sólo está contra la conducta homosexual, no del homosexual en si... En fin, lo que hay que oír. Jaime.
 
Qué forma tan maravillosa de culminar un trabajo que empezó hace 30 años. Ahora somos un país más decente, diría que hasta el aire que respiramos es mejor. Neike.
 
A mí que no me digan que hemos ido 100.000 cuando yo solito he visto por lo menos, un millón. Y sí, Orgullo Gay, orgulloso de no tener que esconderme más delante de nadie. Luis.
 
Un montón de tíos vestidos de cuero repartiendo lenguetazos... Si esto representa el orgullo gay, para mí lo tienen por los suelos. Carlos.
 
Esto, señores, no se puede parar. Es la evolución de la vida. Dentro de poco no repararemos en ello. Laura.