Réplica a un compañero de la EMT

Como conductor de autobuses de la EMT, a veces me ruborizan las manifestaciones vertidas por compañeros, en este caso en un medio de comunicación, que nada tiene que ver con las ideas de la gran mayoría del colectivo. No se puede incluir como has hecho, F.L.G., a todo el colectivo en un pensamiento retrógrado y sin sentido, pues las mínimas normas de educación obligan al respeto, que todos, como tú, merecemos.


Poco pueden hacer los que están trabajando para dignificar la profesión y requerir a la empresa nuestros derechos con manifestaciones tan desafortunadas como las tuyas. Si no quieres que te hablen, haber publicado tu nombre y tu línea para que el público sepa que no deben dirigirse a ti.


Tampoco comprendo, por mucha libertad de expresión que exista, que este tipo de escritos se publiquen en los medios, pues sólo puede traer polémica y enfrentamientos entre las partes.


En lo que a mí me atañe, como conductor de la EMT, pido excusas a aquellos que se hayan sentido ofendidos e invito a seguir preguntando las dudas e inquietudes que consideren oportunas con el mismo respeto y educación que nosotros también merecemos.