Alcalde ‘manostijeras’

La reforma de la M-30 está suponiendo el corte de cientos de árboles de más de 20 años sin ninguna piedad por mandato de manostijeras, el señor alcalde de Madrid.
Después de que esté terminada la reforma, mandará plantar unos arbolitos que volverán a tardar otros 20 años o más en dar sombra, y, luego, como la obra de ahora se habrá quedado pequeña –porque el parque automovilístico ya está previsto que siga creciendo–, vuelta a repetir la jugada para que ganen las grandes empresas adjudicatarias de las obras.


No sólo vamos a tener sequía de agua, nos van a freír a impuestos para sufragar las obras faraónicas que tienen a Madrid patas arriba.


Es que no nos falta nada: el Metro vuela, el coche es un bien en alza de uso, el autobús viene tarde, lleno y atascado, estamos preparados, sólo nos falta que llueva café.