He tenido que ir a una mesa electoral

Tengo dos hijas de 10 y 5 años y mi mujer, dependienta de panadería, trabaja todos los domingos. Cuando recibí la carta que me informaba de que había sido elegido presidente de la mesa electoral, apelé. Alegué que si tenía que ir a la mesa y mi mujer trabaja, debía dejar solas a mis hijas.

Por teléfono me dijeron los pasos a seguir y la documentación a aportar. Y añadieron que el mío era un caso claro de apelación. Además, días antes había leído que el entrenador del Jerez no iría a la mesa electoral porque tenía partido.

Una vez presentados todos los papeles, a las dos horas me mandaron un telegrama diciendo que rechazaban mis "excusas" y que no había apelación posible. O sea, ajo y agua para mí, pero no para el entrenador de fútbol.