Formar parte de la mesa electoral

Sobre un amigo se cierne la amenaza cierta de cárcel y multa sólo porque ha decidido no participar en las mesas electorales y aducir una objeción de conciencia porque está en contra del régimen político. En fin, más de lo mismo desde hace siglos.

Y es que mi amigo quiere decidir sobre las cosas y no quiere que le representen porque no quiere que quienes le representan gasten un céntimo en armas y gente armada porque él es pacifista. Y no quiere que quienes le representan hagan de la vivienda un negocio, del trabajador una mercancía, de los cultivos alimentos transgénicos y de los animales esclavos. Decía Thoreau que «ante una ley injusta el lugar para los hombres justos es la prisión». M. P. P.

Acabo de leer la historia de una madre con un bebé lactante a la que le ha tocado ser suplente de una mesa electoral. Nosotros tenemos un bebé de ocho meses que aún sigue combinando leche materna con biberones. Su madre también ha sido designada presidenta de mesa (no suplente). Presentamos el correspondiente recurso a la Junta Electoral y nos ha sido rechazado sin argumento ni alternativa alguna. Fernando Sánchez Delgado.