Sí a la educación diferenciada

Soy partidaria de la educación diferenciada. Creo que las diferencias que existen entre niños y niñas, en cuanto a su estilo de aprendizaje, justifican que pueda considerarse una opción educativa tan válida y aceptable como lo educación mixta.

Está demostrado, por ejemplo, que generalmente las chicas no necesitan moverse demasiado mientras aprenden. En cambio, el movimiento ayuda a los chicos tanto a estimular su cerebro como a controlar y aliviar sus impulsos. En la misma línea, los chicos se aburren en clase más facilmente que las chicas, lo cual requiere a menudo una mayor y más variada estimulación para mantenerlos atentos.

Es tan válida como la educación mixta

En otro orden de cosas, los chicos, por lo general, tienden a ser deductivos en sus razonamientos en tanto que las chicas prefieren el pensamiento inductivo. Y éstas son sólo dos de las muchas diferencias que existen y que avalan prestigiosos estudios científicos.

Somos muchos los padres partidarios de que niñas y niños reciban su formación en clases separadas, pese a ello no existen en nuestro país escuelas públicas de educación diferenciada donde podamos matricular a nuestros hijos. Visto el fracaso de nuestro sistema educativo, fracaso que según las estadísticas se ceba especialmente en los chicos, propongo que se tenga en cuenta esta cuestión al hacer un replanteamiento de las políticas educativas.