Más autobuses, ya

En referencia a la carta del Sr. Lorenzo Gil, publicada el 17 de enero, sobre la aplicación de la ley para que no haya más de dos sillas en los autobuses, me gustaría decirle que como persona afectada será bueno para usted, pero no para mí.

Vivo en Bentazarra, sólo dispongo de la línea 58 para ir hasta allí y he tenido que esperar hasta tres autobuses, 135 minutos, para que me dejaran entrar por haber siempre dos sillas ya en él.

Si pliego la silla, nadie me ayuda a subirla, así que además de a mí hijo tengo que coger la silla y luego hacer equilibrios porque, como cada vez somos más educados, nadie me deja sitio. Y si me caigo, la empresa no se hace responsable.

La solución no está en limitar las plazas a dos sillas. Se podrían poner más unidades en las zonas en las que no disponemos de otro servicio público. Ahora, la que nunca llega a tiempo al trabajo soy yo, aunque salga una hora antes de casa.