Soy europeo

Me vuelvo a sentir europeo. Sí, hacía tiempo que me sentía culpable. Voté ‘no’ al tratado que se nos vendió como futura Constitución Europea. No me gustaba su prólogo, donde se omitían las raíces cristianas, la filosofía griega y el derecho romano que nos hicieron crecer como naciones. Si negamos nuestro pasado común, ¿cómo podemos esperar un futuro unidos?


Entiendo la postura de Francia, Holanda y tantos otros... La Unión Europea no es sólo una alianza económica, para eso ya teníamos la Comunidad Económica.


Los europeos queremos una Europa unida, con unos valores comunes que nos representen y que nos hagan sentir miembros de una entidad supranacional donde, aparte de compartir el dinero, compartamos valores, experiencias, historia y cultura.