Asedio a los médicos

Han intentado hacernos creer que la medicina es una ciencia exacta y que la muerte no es consecuencia de la biología, sino de la negligencia. Y cuando la medicina falla, la bronca se la lleva el médico. En muchos periódicos se ven anuncios de abogados que invitan a reclamar a los ciudadanos por si han sido objeto de la mala praxis médica.

Asociaciones de defensa del paciente se ceban con los profesionales de la medicina. Y éstos, a su vez, se ven obligados a suscribir onerosas pólizas de responsabilidad civil. Este mismo diario publicaba que 16.000 médicos de toda España han sido agredidos físicamente por sus pacientes o familiares.

Y los errores médicos pueden llegar a ser fatales, pero ninguna actividad humana está libre de error. Y, sin embargo, el mundo de la judicatura, por ejemplo, puede actuar con frivolidad y desidia, pero nadie se atreverá –y que así sea– a ir por las audiencias zurrando a jueces. La Administración pública comete errores que acaban siendo una pesadilla para los administrados. El servidor de la salud es frágil; y si se le vence, da dinero.