Decepción con el festival de música

El Asics Festival del Palau Sant Jordi no ha estado a la altura. Organizar un festival es mucho más complejo. La escasa asistencia obligó a la organización a reducir el precio de las entradas casi a la mitad la última semana, de 36 a 20 euros, con el consiguiente enfado de los que pagamos el doble semanas antes.

Al revés que los otros festivales, donde es más barata la entrada cuanto antes la compras. La falta de promoción por la ciudad y grupos tan distintos dieron como resultado un festival descafeinado, en el que hubo esperas y retrasos excesivos entre las actuaciones, y fallos técnicos propios de inexperiencia.

Disfrutar de nuevo en Barcelona de Pet Shop Boys permitió olvidarse por unas horas de un festival que aterrizó en la ciudad sin pena ni gloria. Animo a la organización a preparar la próxima edición rodeada de gente experta en este tipo de acontecimientos.