Necesitamos geriatras

Después de más de un cuarto de siglo defendiendo la figura del geriatra, encuentro en 20 minutos del día 24 de diciembre un artículo cuyo texto se refiere a esta especialidad médica.

Como los datos estadísticos dados en el mencionado escrito son exactos, me refiero únicamente a la necesidad de ayudar a la única cátedra que existe en España, en Madrid. Estamos llegando a los ocho millones y medio de mayores de sesenta y cinco años, la cuarta parte del censo de los habitantes de España.

El Consejo Aragonés de las Personas Mayores ha presionado en este sentido, y con la anuencia de un partido político, que no menciono, celebramos una sesión previa en las Cortes de Aragón. Por unanimidad se admitió que esta necesidad constitucional sería expuesta en el próximo pleno. Las noticias que tenemos son nulas. La causa, ¿será una vez más la económica? Si es esto, se puede hacer como se hizo con la medicina laboral: admitir geriatras que se ocupen de cierto número de enfermos. Sobre todo con las residencias, que dado su pequeño número de acogidos, no pueden cubrir gastos.