La fiesta nacional

Mucha gente a mi alrededor. Un tipo delante de mí, vestido de payaso.

 Me excita con un trozo de tela roja. Se emocionan viéndome sufrir. Me clavan un trozo de metal una y otra vez hasta acabar conmigo. La gente aplaude. Todo el mundo está alegre. En cambio, yo estoy muerto».

Quiero criticar la cruenta fiesta nacional que, en los albores del siglo xxi, sigue existiendo.

Recurren a la palabra arte, pero ¿arte es matar a un animal por diversión? Es cierto que esta fiesta nació en el siglo xvi y tiene mucha historia, pero somos racionales. Lo peor es que es retransmitida por nuestras cadenas de televisión pública o, lo que es peor, ha sido sacada para un juego de PC. ¿Qué ejemplo damos a los más pequeños? Espero que en un futuro maduremos y desaparezca tal matanza.