Pagar por ver la catedral

Vengo como visitante ocasional a Málaga. Al ver un plano con los monumentos más importantes me digo: ¿cómo me voy a ir sin ver, por lo menos, la catedral? Al día siguiente madrugo y me dirijo a la zona. Veo algo del puerto, poco por el vallado, y me acerco a la catedral toda ilusionada. Pero qué decepción cuando veo, tras dar la vuelta a todo el edificio para encontrar la puerta, que hay que pagar 3,50 euros para entrar. Me toca las narices tener que pagar por visitar el propio patrimonio, aunque entiendo que así se recojan fondos para su mantenimiento y restauración. Que paguen el doble los extranjeros que vienen a disfrutar de nuestro sol y nuestra cultura.