Ropa-misil tirada por los borrachos

Acabo de leer en vuestro diario del 24 que el transporte público fue la nota gris de la Noche en Blanco, pero la nota gris no fue sólo el transporte público: trabajé en el Cuartel del Conde Duque, donde se exponía la obra Basurama: montones de ropa y muebles procedentes de una ONG a disposición del público, con un lema: Me gusta, me lo llevo, así de fácil.

En vez de destinar la ropa a la gente que verdaderamente la necesitaba (y no hace falta irse a África), fue regalada a quien seguramente no tenía necesidad de ella. Aparte de todo esto, y de la malísima organización, incluido el desalojo del Cuartel del Conde Duque por medidas de seguridad, la gente, borracha, usó esta ropa como misiles durante toda la madrugada. Indignante.