De turismo... en el autobús

Viajar en un autobús interurbano de Málaga es como hacer turismo despacito.  Propongo que aprovechemos el buen tiempo para quitarles el techo a los autocares y que anuncien las paradas por megáfono. Las líneas que unen el centro con el campus de Teatinos son las peores, y especialmente para volver. Cuando son las tres de la tarde, estás muerto de hambre, tienes a 40 personas haciendo cola delante de ti para coger el autobús y la puerta del vehículo se cierra justo delante de tus narices te das cuenta de lo bien que funciona el transporte público en esta ciudad.