Sin piscina

Siento indignación e impotencia ante la actitud de los responsables de la piscina complejo deportivo Pino Montano, antigua Casa Cuna. Según éstos, se cierra por «problemas técnicos», que se conocen hace meses. Pero no han hecho nada para repararlos y, además, se podrían solucionar en poco tiempo; pero son la excusa perfecta.
El cierre de la piscina deja a los monitores en paro y a todas las personas mayores, que teníamos la oportunidad de mejorar nuestra salud y hacer deporte, abandonadas. Tengo claro que el sentido de mi voto será mi respuesta ante esta actitud.