Aptos y aptas

Hace ya 35 años que soy profesor, y, como todo profesional, voy adaptándome a las nuevas ideas que poco a poco con el paso del tiempo se van imponiendo en España. Así, por ejemplo entiendo claramente que en mis calificaciones, el número final de «aptos» y de «aptas» tiene que ser el mismo.

En un consejo de administración, al igual que en una ejecutiva o en un gobierno, se pertenece o no se pertenece, mientras que en la universidad se sigue manteniendo el engorroso y tortuoso sistema de particularizar las calificaciones de cada estudiante. Y aquí es donde empiezan mis grandes dudas: porqueno sé muy bien si esta paridad  debo mantenerla, para los alumnos que estén «aprobados/aprobadas», «notables/notablas» y «sobresalientes/sobresalientas».