La regulación de la fertilidad

La semana pasada, Pilar nos recomendaba la masturbación, cuando se sabe que esta práctica encierra al individuo en sí mismo y perjudica las relaciones íntimas de pareja.

El fin de la sexualidad es fortalecer los lazos afectivos mutuos, y así se logra interiorizar al otro. Sin embargo, la felicito por promocionar los métodos naturales de regulación de la fertilidad. La mujer aprende a conocer su ciclo reproductor, sin ningún efecto secundario.

Como usuaria los recomiendo, pues he tenido los hijos que he querido y cuando he querido, sin faltar a mis convicciones cristianas. Pero, por favor, que no hable de prevención de embarazos, como si se tratase de evitar una patología peligrosa. Sólo promocionando la vida, Europa se librará de un anunciado invierno demográfico.