Premios para famosos y millonarios

Hace años, recibir uno de los premios Príncipe de Asturias era el deseo de  intelectuales, artistas y deportistas de todos los continentes. Significaba el reconocimiento al talento y a la perseverancia.

Pero eso cambió completamente desde que los galardones se han ido otorgando a figuras del mundo del espectáculo y la farándula. Para ellos y sus representantes, el premio será una gran herramienta publicitaria.

Al parecer, la fama y la fortuna se han convertido en condiciones previas para optar a este reconocimiento. Sin embargo, debería destinarse a quienes, pese a contar con talento y obra, no gozan de condiciones favorables en sus países. Diego Torres Peñaloza. Alzira.

Creía que con el Príncipe de Asturias se premiaba no sólo la trayectoria, también los valores humanos de una carrera. Es evidente que con Schumacher han acertado de pleno. Sólo hay que preguntar a Hill y a Villeneuve, a los que sacó de la pista chocando con ellos de forma intencionada para ganar un mundial, y no hay más que recordar cómo se le caló el coche en la curva de Mónaco hace un año para que Alonso no hiciera pole. A su «compañero» Barrichello se le podría preguntar sobre la deportividad de Schumacher cuando le obligó a dejarse adelantar en la última vuelta para ganar un gran premio. En fin, sólo tenía 9 líneas y necesitaría 9 folios. Lo dicho, el jurado se ha lucido. Julio García Benito.