Los tochos del puente de Piedra

Como muchos zaragozanos, he visto los tochos de madera que se extraen en las obras del Puente. Y creo que es una lástima que se pierdan.

Para evitarlo, pienso que se podrían limpiar por fuera, extraerles las miserias de su interior, y sustituirlas por virutas de maderas nobles prensadas.

Luego se pinta un tótem en el exterior (como si fuera una deidad polinesia o de una tribu apache), se les coloca en una urna y se depositan en un santuario, para convertirlo en lugar de peregrinación de ecologistas ortodoxos.

Incluso, se podría permitir que estas nuevas imágenes itineraran por las viviendas de sus fieles, a imagen y semejanza de las advocaciones marianas. Eso sí, estimo que deberían dejar la puerta abierta para la inscripción de algún político oportunista o de algún otro converso de última hora.