¿Atención al cliente? ¿O no?

¿Quién no ha sufrido alguna vez la pésima atención al cliente de Ono? Después de pasar por un auténtico laberinto de opciones en contestadores automáticos, nunca saben cómo solucionar el problema, se van a consultarlo, te marean pasándote de un departamento a otro y te dejan en espera de manera indefinida hasta que te sacan de quicio. Te desesperas y decides colgar por aburrimiento, harto de escuchar el soniquete de All Together Now, si no son ellos los que te cuelgan antes porque les sale...

Y para colmo, llamas a un 902 (a pagar). Un auténtico calvario debido al personal tan poco cualificado y maleducado que atiende vía telefónica. Señores jefazos de Ono, dejen de externalizar este servicio con empresas de allende los mares, porque aunque todos hablemos la lengua de Cervantes, nunca llegas a entenderte con estas personas. Paguen sueldos en este país, que al fin y al cabo es el que está enriqueciendo su empresa.