La fuerza de vivir

A los 35 años, te fuiste de este mundo. Nos dejaste desolados. Pero, al mismo tiempo, nos diste la fuerza para seguir luchando día tras día y la admiración que sentimos los que te conocimos.


Tus armas siempre fueron las mismas: amor, humildad, sencillez, humor y, sobre todo, mucha fuerza.


Estés donde estés, siempre estarás en un rinconcito de mi corazón.