¡Por fin!

Ahora que se ha aprobado el matrimonio gay, se me abren nuevas esperanzas.
Espero que, con el tiempo, Zapatero permita que me case con mi hermana, hacia la que siento un desesperado amor, y que tengamos un hijo que pueda casarse con tres esposas, dos esposos, un perro y una plancha.Con el perro adoptará a tres burros y una niña, pero querrá a los cuatro por igual, porque todos son hermanos.


Con la plancha adoptará planchitas y calcetines, y los calcetines irán a la escuela junto con su hermano burro, con el que podrán casarse también y tener un hijo que bien pasaría por presidente del Gobierno.