Cuánta mala gente, cuánta buena gente

Estoy indignada. Viernes, 22.00 h, mis padres salen de la consulta del dentista y, cuál es su sorpresa cuando, ante el descuido de mi padre de dejar dos paquetes de Navidad de la empresa en el coche, se encuentran con el cristal roto.

Ocurrió en la calle Ibiza, cerca del Gregorio Marañón. Para la gente que se llevó el paquetito sorpresa, deciros que sois unos sinvergüenzas y que lo disfrutéis en Navidad, a ver si os da ardor de estómago. Gracias a Dios nos sobran productos navideños en mi casa y cenamos tranquilos en Nochebuena, cosa que otros no podrán decir lo mismo, no podrán tener la conciencia tranquila. Gracias al periódico 20 minutos y feliz Navidad. Sandra Sáez Salgado.

El día 15 olvidé el bolso en un bus urbano de la línea 107. El personal de la EMT con el que contacté por teléfono me trató de maravilla cuando llamé para intentar recuperarlo, pero quiero agradecer sobre todo a la persona que lo encontró por haberlo entregado al conductor tal cual lo halló.

El bolso tenía cerca de 200 euros en metálico, otro tanto en tiques restaurante, un móvil prácticamente nuevo, décimos de lotería, llaves de casa, tarjetas de crédito... y todo lo recuperé en las cocheras de la EMT, no faltaba un céntimo. Todavía queda gente honrada en Madrid. Muchas gracias. Gemma Pérez Díez. 35 años.