Mucho consumismo

En la época de los romanos, se adoraba a varios dioses. Cicerón así lo hacía, pero al morir dijo una frase: «Causa de las causas, compadécete de mí». En aquel momento tan trascendental, comprendió que sólo había un Dios.
Esto me ha hecho pensar mucho en la sociedad actual. ¿A cuántos dioses se adora? Lo primero es dar culto al cuerpo, cuántos sacrificios se hacen para no envejecer.

El consumismo. Constantemente nos está entrando por los ojos y cómo se alcanza la felicidad. Un coche, un colchón, galletas o alguna comida sofisticada, etc. Y a toda costa, evitar el sufrimiento y las responsabilidades.

Y así podríamos enumerar tantas cosas… ¡Es escalofriante! No exagero. ¡Cuánta infelicidad se ve entre los jóvenes! Lo tienen todo a su alcance, pero en definitiva no tienen nada, porque si profundizas en ellos, se encuentran vacíos y con ganas de encontrar la verdadera felicidad.