Hambre en el mundo

Es descorazonador el panorama de hambrunas que padecen tantos millones de seres humanos, especialmente niños. Y es igualmente terrible que ante esto los países desarrollados no ofrezcan apenas ayudas para resolver, o al menos aliviar, esas realidades. Sería deseable que alguna institución supranacional, honrada y auditada se ocupara de promover y conducir las ayudas necesarias para que las hambrunas dejaran de ser una realidad maldita.
Con que cada uno de nosotros, los que tenemos el privilegio de pertenecer a
sociedades libres y desarrolladas, aportara el 1% de sus ingresos, veríamos cómo esas hambrunas desaparecerían.  Sólo falta la institución, los demás sabremos aportar nuestro 1% para que esa bendita solución pueda ser algún día algo real y posible.