Las sospechosas empresas de la DGA

Empiezan a ser ya muchas las ocasiones en las que el Gobierno aragonés está negando información a la oposición política sobre las actividades de las empresas públicas como para no sospechar que algo turbio se está ocultando. No se conocen las adjudicaciones de las obras públicas por parte de la Administración, ni con qué criterio y con qué coste final han resultado.
No se conoce tampoco la relación de los empleados que trabajan en esas empresas, cuando es vox pópuli la existencia de vinculaciones familiares y partidistas. Al final de la legislatura sigue sin saberse qué pasó en las esquinas del Psiquiátrico o con la tramitación del estudio de impacto ambiental de la ampliación de Formigal, que ni siquiera previó el deslizamiento de laderas.