El nuevo estadio del Valencia, S A

En Benicalap nos sentimos estafados por el Ayuntamiento. Si es tan bueno vivir al lado de un estadio, ¿por qué los vecinos de Mestalla están encantados de que éste desaparezca? ¿Será por el tráfico, los ruidos y el botellón que lleva asociado?
¿Y por qué ya no vale la actual ubicación de Mestalla? Quizá porque Soler ya no podría hacer las 750 viviendas que tiene previstas en el hueco que dejará. Si el Mestalla ya provoca molestias, un estadio el doble de grande provocará doble molestia.

Los vecinos pagamos ese solar y es falso que no queden más terrenos disponibles en la ciudad, pues dos importantes accionistas del Valencia, como Juan Soler y Juan Armiñana, tienen terrenos de su propiedad entre la prolongación de Maestro Rodrigo y Mislata.