A vueltas con la movilidad

¿Pero qué tontería es ésa de pedir que se reduzca la velocidad del tráfico a 30 km/h? El problema no es de los límites de velocidad.

¿Sabéis qué pasa con el límite de 30 km/h en Independencia?, que no lo respeta nadie. Ni la Policía, ni mucho menos los autobuses. Yo, por Independencia voy a 40, porque si vas a 30, te tragas todos los semáforos.

¡Y quieren también un límite de 10 km/h! Por Dios, que a esa velocidad o vas en primera forzando el motor o se cala el coche.

Menos prohibir y más gastar dinero para enseñar a la gente a conducir. Y a andar por la ciudad. Que si yo voy por una calle estrecha a 50 km/h, no estoy infringiendo la ley en ningún momento, pero si me sale un peatón de repente de detrás de un camión o un contenedor y no puedo frenar a tiempo y me lo llevo por delante... Fernando F. G.

El Plan Intermodal de Transportes habla de peatonalizar el Centro Histórico, de hacer zonas de tráfico calmado, de cientos de km de carril-bici y carriles peatonales, de aparcamientos de residentes, de aparcamientos disuasorios, de reordenación de autobuses urbanos y autobuses regulares, de redes de Cercanías y de líneas de tranvía.

El Plan Intermodal de Transportes es mucho más ambicioso de lo que jamás podrían imaginar los dirigentes del PAR. Si quieren metro, háblennos de líneas, de precio, de plazos de ejecución, de qué van a hacer con los autobuses mientras tanto. Miguel Iritia.

Tengo amigos que están pero que muy enfadados con el afán del Ayuntamiento de optar por el tranvía.

Tanto reducir calzadas sin apenas ensanchar aceras, tanto carril-bus que los autobuses no respetan... temen el colapso del tráfico en Zaragoza. Y es que el tranvía en Barcelona está generando problemas de capacidad y absorción del flujo de tráfico.

En Zaragoza, ¿por un tranvía turístico vamos a poner un «tampón» circulatorio? Los que vivimos en el centro nos sentimos sitiados. Federico Rodríguez de Rivera.