¿Eutanasia significa ‘buena muerte’?

Terri Schiavo ha sido privada desde la legalidad burocrático-ilegítima del alimento y la bebida, es decir, no va a morir de su enfermedad sino de hambre y sed. Eso sí, ya le ponen morfina para que no sufra. Decretar desde la legalidad, que no desde la legitimidad, someter a un ser humano a la eliminación, sometiéndolo a las consecuencias de la sed y el hambre ¿es una buena muerte? ¿es una muerte digna? ¿Tal vez será una muerte progre?

Que mi vida pueda depender en un momento dado, de lo que convenga a la aritmética electoral o dictamine una estadística, realizada a partir de una encuesta, que es la nueva forma de conciencia, me pone a la defensiva ante mis semejantes.

No quiero que mi vida dependa de otra ley que de la ley natural. ¿En nombre de qué derecho de igualdad puedo ser eliminado por  el método establecido en una ley ilegítima? ¿Es la voluntad de la mayoría política la que determina cuándo mi vida es digna de ser vivida o merezco la eliminación filantrópica? ¿En nombre de qué fraternidad se me puede eliminar porque ya no sirvo? ¿Será fraternidad o fratricidio? ¿Cómo va a existir fraternidad sin paternidad? Ése es el problema.