Lucha sindical

A pesar de que el significado real de estas palabras ha sido maltratado en los últimos años aún existen personas que las llevan a la práctica diariamente. Esas personas de las que huyen sus propios compañeros y compañeras, que incomodan a las direcciones, a los sectores mayoritarios en sus propias organizaciones sindicales... los que son acosados y aislados en sus puestos de trabajo, personas que mantienen la dignidad y la conciencia a un alto precio.

Saben que sólo con el conflicto y con la organización se consiguen los pequeños y grandes avances laborales y sociales. Ninguna empresa regala derechos, subidas salariales o seguridad en el trabajo, obtenemos concesiones en base a las reivindicaciones de esos colectivos que luchan.

No podemos limitarnos a darles las gracias, si es que en algún momento hacemos ese reconocimiento, o a ser espectadores pasivos o los críticos de los errores, la implicación de todos y todas en la lucha sindical es imprescindible.