Desigualdad laboral

La Europa del siglo xxi puede presumir de haber conseguido en estos años la moneda única, contar con 25 Estados y estar cada día más cerca de una Constitución, pero no puede alardear de haber alcanzado la igualdad laboral entre hombres y mujeres. Diez años después de que la Comunidad Europea del 86 pusiera en marcha las primeras políticas de igualdad en España, la mitad de la población femenina está en paro, encasillada y con falta de ayudas para ocupar puestos directivos o emprender trabajos autónomos.

Para superar estas trabas, la Unión Europea debería contar con planes de empleo contundentes y fuertes inversiones para conseguir, por fin, la tan ansiada igualdad laboral.