Historia de dos mujeres

Los políticos las quieren proteger. La primera empezó muy joven a trabajar, y cuando por tener hijos necesitó tiempo para atenderlos se colocó en una empresa de limpieza para trabajar de noche. Fue muy duro pero sacó a sus hijos adelante.

Recientemente se jubiló y con 900 euros que le quedan de pensión se siente feliz por ser autosuficiente. La segunda empezó a trabajar en la misma empresa a finales de los noventa. Por un sueldo de cuatro horas cobra 400 euros brutos y tiene que levantarse a las 4.30 para estar en el trabajo a las 6. De 12 a 13 trabaja en un restaurante y tres días por semana, de las 18 a las 22, cuida a un anciano. En este trabajo no cotiza, ¿qué le quedará cuando se jubile? Si no estuviesen los políticos ‘protegiendo’ a las mujeres podría tener una jornada de ocho horas.