Isla ¿Mágica?

El pasado jueves 22 visité Isla Mágica y fue el peor día de los que pasé en Sevilla. ¿Qué salió mal? Pues salió mal todo.

Para comprar las entradas, una cola insufrible. Instalaciones viejas, sucias, descuidadas, llenas de gente, con malos olores.

Una cosa es que el parque esté descuidado y otra, que da pena, ver los montones de basura por todas partes. Donde  había un poco de agua (verdosa, por cierto) había una decena de botellas de Coca Cola flotando. Lo único que se salvaba eran los baños.

Las atracciones debían estar medio bien. Y digo «debían» porque no nos dio tiempo a entrar en casi ninguna;  había una hora y media de cola.

Y además en las filas para entrar en la atracción se aplicaba la ley del más fuerte. Sinceramente, no me lo podía creer.

Respecto a la ambientación: elementos que estaban desgastados, no había música ambiente en cada zona temática, las chozas que servían de tiendas o bares tenían el techo desgastado y las hojas de palmera secas o destruidas... Un auténtico desastre.

De todas formas, no deja de ser un pequeño borrón en una ciudad tan bonita e impresionante como es Sevilla.