¿Diversión o maltrato?

Ése era el titular de una noticia de Telecinco este fin de semana. Salieron unas imágenes de un pueblo (de cuyo nombre no quiero acordarme) donde la diversión consistía en tirar dardos a un toro a ver quién atinaba más.

Era impresionante observar a ese pobre animal cosido a dardos tratando de quitárselos, ante la euforia de todas las «personas» allí congregadas. Luego lo sacrificaban, al menos si fue de un modo certero, dejaría de sufrir. Esto es sólo un suma y sigue de las barbaridades que estamos hartos de denunciar los que pensamos que una cosa es diversión, y otra, barbarie.