Cierre de un negocio por 30 centímetros

Señores del Ayuntamiento de Madrid. En la situación actual de crisis en la que estamos considero que se deberían dar ciertas facilidades -si bien quizá no económicas ya que no hay dinero, al menos administrativas- a las pequeñas empresas que tratan de subsistir. En vez de esto le deniegan la licencia de apertura a mi madre que lleva trabajando incasablemente en su pequeña tienda de moda 13 años. Todo este tiempo ha estado esperándola; hubo un tiempo en que pareció caer en el limbo y no se supo nada y finalmente se la deniegan por un tecnicismo al que no le encuentro sentido: el techo del sótano de la tienda (que no ve nadie y ella usa como almacén) mide 30 centímetros menos de lo que debiera. Por estar el baño en este sótano y no tener la altura “requerida” la obligan a hacer una reforma que no se puede permitir o a dejar lo que ha sido su medio de vida durante más de una década. Pues bien, mi madre, con todo el dolor de su corazón, cierra su tienda a sus 59 años. Espero estén contentos, esto añade una persona más al número de parados.