Rajoy no se rindió

El otro día, en el Congreso, tuvo lugar un acto que dice mucho del estado de nuestra democracia.

El presidente del principal y único partido de la oposición rompió relaciones con el Gobierno de Zapatero. La causa fue el llamado «proceso de paz», que más que paz es la claudicación ante los terroristas.

Rajoy no se sumó a toda la patulea de partidos que apoyan ese «proceso», que algunos consideramos un crimen antidemocrático. Una postura que dice mucho de ellos y del propio Rajoy, que ha preferido estar al lado de los ciudadanos y de las víctimas del terrorismo, y se ha alejado de los verdugos y de sus amigos.