Odisea vacacional

Para una vez que intento ser precavido con las vacaciones... Primero, lío al cuadrar las vacaciones en el trabajo.

Después, a pelear con tu pareja para decidir adónde se va. Y, cuando por fin colocas las bases de todo, lo más difícil, contratar el viaje.

Investigas entre el maremágnum de anuncios. Te paseas por un montón de agencias y te atienden muy amablemente, hasta que llega el momento de cerrar el precio: el precio más bajo anunciado es imposible saber cuándo se realiza, suplementos por tasa de aeropuerto, por incremento de carburante, por emisión de billetes...

Pero, sorpresa, 20 días antes de partir te comunican que el viaje sube casi un 10% por otros imprevistos. Total, si quieres ir de vacaciones, prepárate a pagar el doble del precio que marca el anuncio; si no, ve pensando en ir de polizón.