El dilema del transportista

Mi padre es transportista y, supongo que igual que muchos de sus compañeros del sector, está cansado de recibir multas por estacionar el vehículo en doble fila. Cansado porque, aunque es cierto que no se puede aparcar así, no lo hace por gusto sino porque se ve obligado. Unas veces debido a que la zona de carga y descarga está ocupada por otros coches que teóricamente no pueden estar allí y otras debido a que la zona de carga y descarga queda muy lejos del establecimiento al que ha de ir. Muchos pensarán: si queda lejos, que caminen. Pero no se trata de ninguna especie de fobia a andar, no. La cuestión es que los hurtos a vehículos de reparto han aumentado en poco tiempo; los delincuentes aprovechan la ausencia del conductor para forzar la cerradura. La policía está presente para multarlos pero no lo está ni para evitar que otros coches estacionen en su zona ni para evitar que les roben. ¿Qué deben hacer estos trabajadores ante semejante impotencia?