Por una igualdad real

José Ayala, gracias por exponer la cruda realidad de la que nadie habla.

Soy mujer de un hombre que tiene un hijo de una relación anterior. Padre e hijo se adoran, y el niño ha manifestado desde siempre su deseo de vivir con el padre.

Como la ley le obliga a vivir con su madre, el pequeño sólo puede ver a su padre dos fines de semana al mes. Ella aprovecha la situación y le impide hablar con su padre por teléfono, malmete, se burla de él... pese a que vive en el piso que compró el padre.

Si la custodia compartida fuera obligatoria (como en otros países), esta situación abusiva terminaría, y estoy segura de que reduciría drásticamente los casos de violencia doméstica. La igualdad tiene que ser eso, igualdad, sin diferencias por ser hombre o mujer.