Defiendo a Anonymous

Defiendo a Anonymous. Por lo que tiene de contestación, de rebeldía, de ataque a las estructuras de un poder que no tiene miramientos en aplastar las conciencias ciudadanas en nombre de un bienestar del que sólo disfrutan unas elites en todo el mundo, las detentadoras del poder. Apresarán a más gente, seguro, e incluso alguien anónimo -aunque yo querré saber su nombre- dará tarde o temprano con sus huesos en la cárcel. Da igual. Siempre habrá relevo en esta interesante acción que ya preocupa a los gobiernos de todo el mundo. Veremos enn qué acaba. Pero la contestación social es clara, y no sólo se hace con acampadas. Todos los frentes valen. Bien por Anonymous.