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Brandt es el gran fotógrafo de referencia en Gran Bretaña

El comisario de la muestra Bill Brandt, que se expone en el centro KBr de Fundación MAPFRE hasta el 24 de enero de 2021, habla de la magia de este fotógrafo tras la lente.

Doctor en Ciencias de la Comunicación, licenciado en Periodismo y una de las personas que más conocen a Bill Brandt en España. Ramón Esparza (Pamplona, 1954) es el comisario de la primera retrospectiva que se muestra en nuestro país, dentro del nuevo espacio KBr de la Fundación MAPFRE.

La exposición, dividida en seis secciones, cuenta con 186 fotografías positivadas por el propio artista, una selección a través de la cual el público puede descubrir su eclecticismo tras la cámara. Sus imágenes le han hecho pasar a la Historia como el fotógrafo de “lo siniestro”, ese toque unheimlich que en realidad era una proyección de su secretismo y una personalidad compleja y retraída.

Cuando a Esparza le ofrecieron comisariar Bill Brandt, se le presentó, en sus propias palabras: “una de esas escasas posibilidades en la vida de bucear en la obra de uno de los clásicos indiscutibles de la fotografía. Una que no puedes dejar pasar”.

Como comisario de la primera retrospectiva sobre Bill Brandt en España, ¿qué supone esta exposición para usted?

Por un lado, la posibilidad de conocer de primera mano uno de los autores que forjaron mi cultura fotográfica. Conocí la obra de Brandt de joven, a través de las revistas extranjeras, que conseguíamos a duras penas, y de una colección de libros publicada originalmente en Italia, titulada Los Grandes Fotógrafos, que en España fue distribuida por Ediciones Orbis. Todavía está en mi biblioteca. Cuando hablamos con Carlos Gollonet, de la Fundación MAPFRE, te sientes en una de esas escasas posibilidades en la vida de bucear en la obra de uno de los clásicos indiscutibles de la fotografía. Una que no puedes dejar pasar.

¿Qué es lo que va a encontrarse el público en la muestra de Fundación MAPFRE si nunca ha tenido contacto con Bill Brandt?

Creo que todo aficionado a la fotografía, o con interés por la historia de la fotografía, conoce, o al menos le suena, la obra de Brandt. Sobre todo, los desnudos. Brandt es el gran fotógrafo de referencia en Gran Bretaña y, sin duda, el más innovador en aquellos años de idilio dorado entre fotografía y medios impresos.

Brandt es el gran fotógrafo de referencia en Gran Bretaña y, sin duda, el más innovador en aquellos años de idilio dorado entre fotografía y medios impresos

Si tuviera que describir el trabajo de Bill Brandt con una palabra, ¿cuál sería?

Me temo que eso es casi imposible. Acuérdese de aquello de que una imagen vale más que mil palabras, pero quizá ‘inquietud’ podría ser una que se aproxime.

Brandt juega con ese aura de lo siniestro, ese unheimlich que se puede ver en toda su obra, un término que definió Freud por primera vez. El fotógrafo conoció el psicoanálisis a través del doctor Wilhelm Stekel, quien le trató de tuberculosis. ¿Cree que habría conseguido realizar ese tipo de fotografías si no hubiera tenido contacto alguno con las teorías de Freud?

Yo no me atrevería a decir que Brandt estuvo en contacto o conoció, más allá de una referencia general, las teorías de Freud. Desconozco si leyó alguno de sus libros. Lo que sí puedo decir es que en muchas de sus fotos uno puede ver referencias a las teorías freudianas y, más concretamente, al uso que de ellas hizo el surrealismo. Ante la ausencia de una declaración explícita por parte del autor en ese sentido, debemos asumir que somos nosotros quienes establecemos esa y otras referencias al intentar construir una interpretación de las imágenes. El sentido de la obra es algo que pertenece al observador, y no al autor.

Renegar de sus orígenes fue, paradójicamente, lo que definió al Brandt que hemos llegado a conocer. ¿De qué manera ese secretismo se traslada a sus imágenes?

Esa renuncia va acompañada de un deseo, y se traslada, fundamentalmente, en el intento de construir visualmente una Gran Bretaña que, paradójicamente, se está disolviendo poco a poco en el devenir de la Historia. La suya es la visión de un país fuertemente marcado por la diferencia de clases sociales, pero proviene más de sus lecturas de juventud que de la observación de la realidad social. Luego hay otro nivel de secretismo, aún más interesante, que es el de una personalidad compleja y retraída, que se manifiesta a través de su arte, un poco al estilo de los primeros expresionistas vieneses.

La suya es la visión de un país fuertemente marcado por la diferencia de clases sociales, pero proviene más de sus lecturas de juventud que de la observación de la realidad social

En la exposición se pueden ver cámaras de su propiedad y con las que Brandt trabajó a lo largo de su vida. ¿Cuál es el modelo que más influyó en el resultado final de sus imágenes? ¿Por qué tipo de cámaras se decantaba a la hora de crear?

La fotografía más antigua que se conserva de Brandt es el retrato del poeta americano Ezra Pound. La hizo en 1928, cuando daba sus primeros pasos en el oficio en un estudio de retratos vienés. Un año antes, un joven ingeniero alemán llamado Oskar Barnak había fabricado una pequeña cámara que utilizaba la misma película que las cámaras de cine: una cinta, con perforaciones en los lados, de 35 mm. de ancho. La cámara tuvo un gran éxito por su facilidad de manejo y la posibilidad de hacer hasta 36 fotos sin tener que cambiar placas ni rollos de película. Era la Leica, pero ese tipo de fotografía rápida, que convierte al fotógrafo en un cazador de instantes, nunca le interesó demasiado. En sus imágenes siempre hay una puesta en escena.

A lo largo de su carrera, Brandt se decantó por las cámaras que utilizaban rollos de película de mayor formato (de seis centímetros de ancho, con una tira de papel protector) o directamente por cámaras de placas. El negativo de 6×6 cm. que le permitía recuadrar luego la imagen en vertical u horizontal, fue su preferido. Y la cámara digamos “por antonomasia” que utiliza ese negativo es la Rolleiflex. Seguida de la Hasselblad, que es su evolución tecnológica. Pero Brandt solo utilizó un modelo especial de Hasselblad, diseñada especialmente para un objetivo ultra-gran-angular, con la que fotografió los desnudos en exteriores.

¿Influyó de alguna manera en su trabajo su pareja Eva Boros?

Difícil saberlo. Alderedor de Brandt hay una serie de mujeres que aparecen y desaparecen: Eva Boros, Lyena Barjansky, Marjorie Beckett (luego Marjorie Brandt) y Noya Brandt (anteriormente Noya Kernot, nacida Dorothy Anne Lezlover). La relación con Eva se mantiene como una constante a lo largo de su vida, con un proceso de alejamiento tras divorciarse, y un aparente acercamiento al final de su vida. La relación de un artista con su obra, y el modo en que su vida personal tiene reflejo o influye en la obra, son siempre cuestiones complejas. Y mucho más en el caso de alguien como Brandt, tan dado al misterio, a estar casado con una al tiempo que mantenía una estrecha amistad con otra. Eva, Lyena, Marjorie nunca terminan de salir de su vida, aunque sea como pesada memoria, tras la muerte de esta última.

La relación con Eva se mantiene como una constante a lo largo de su vida, con un proceso de alejamiento tras divorciarse, y un aparente acercamiento al final de su vida

Cuando realiza retratos como el de Francis Bacon, donde imprime el concepto de lo unheimlich, ¿podemos interpretar que también considera que las personas tienen ese aura siniestro que tanto refleja en sus fotografías como flâneur?

El retrato de Bacon tiene que ver con el mundo de Bacon. O, si nos pasamos a las matemáticas de conjuntos, a la intersección del mundo de Bacon con el de Brandt. Francis Bacon es alguien atormentado por el peso de su educación religiosa y el rechazo paterno a su homosexualidad. Y todo eso está ahí, en el enorme vacío que Brandt crea a sus espaldas. Es un vacío que produce inquietud precisamente por eso, porque no hay nada más que una farola inclinada y una colina. Una nada que abre la posibilidad de un todo. Pero ojo, ese todo lo ponemos nosotros.

¿Qué es ‘la atmósfera’ en los paisajes de Bill Brandt? ¿Cómo se reconoce en una imagen?

Bajo mi punto de vista, es un término poético. Un ambiente, un “aire”, una luz determinada. Creo que las claves de esa “atmósfera” hay que buscarla en la literatura británica de los siglos XIX y XX.

Brandt utiliza el desnudo (femenino) como un modo de exploración del subconsciente (masculino), señalado mediante la deformación óptica

En su serie de fotografías en el Canal de la Mancha, la distorsión no permite distinguir entre elementos naturales y el propio cuerpo. ¿Qué era el cuerpo humano para el ojo de Brandt?

Quizá la mejor respuesta a esta pregunta se encuentra en el libro de Kenneth Clark sobre el desnudo publicado en 1956 y, por lo tanto, coetáneo con la obra de Brandt. Clark diferencia entre el desnudo como género artístico sujeto, por lo tanto, a una serie de convenciones, y “estar desnudo”. En el desnudo el cuerpo se transforma en una materia plástica que el artista modela. El estar desnudo, sin ropa, es una situación contraria, en principio, a la convención social. Lo que ocurre es que luego las cosas no son tan claras. Para empezar, tendríamos que poner toda esta digresión en género femenino, porque en el ámbito del arte quien se desnuda, o quien es desnudada, es la mujer. Y el verdadero objeto de muchos de esos desnudos artísticos era la contemplación del cuerpo femenino “desnudo”. Brandt utiliza el desnudo (femenino) como un modo de exploración del subconsciente (masculino), señalado mediante la deformación óptica.

Datos prácticos

Comisariado por Ramón Esparza

Producción: Fundación MAPFRE

Cuándo: Hasta el 24 de enero de 2021

 Dónde: Centro de fotografía KBr Fundación MAPFRE (Avenida del Litoral, nº 30, 08005. Barcelona)

 Entradas: 5 euros. Entradas reducidas: 3 euros

Más información en: https://kbr.fundacionmapfre.org/

BlueMedia Studio para Fundación MAPFRETexto: María Toro | Diseño UI/UX: Pablo Calahorra Subías