EN COLABORACIÓN CON QUIRÓNPREVENCIÓN

El consumo de suplementos vitamínicos se ha disparado.
El consumo de suplementos vitamínicos se ha disparado.ISTOCK

Mitos y realidades sobre los suplementos vitamínicos: cuándo son necesarios y cuándo no

Contenido de marca

Contenido creado para una empresa, marca u organización que ha pagado su producción y publicación y que cuentan con su aprobación.

El auge de estos productos ha disparado su consumo, pero no todas las personas los necesitan. Conocer cuándo están indicados es clave para utilizarlos de forma segura

Cada vez es más habitual encontrar suplementos vitamínicos en farmacias y supermercados. Vitaminas, minerales, probióticos o colágeno se han convertido en productos de consumo frecuente, impulsados por las recomendaciones en redes sociales, la publicidad o la idea de que pueden compensar una alimentación o aportar un extra de bienestar. La realidad, en cambio, es mucho más compleja. Aunque los suplementos pueden ser útiles en situaciones concretas, no todas las personas los necesitan y su consumo indiscriminado no está exento de riesgos.

Desde Quirónprevención recuerdan que la suplementación debe responder a una necesidad individual valorada por un profesional sanitario y que, en ningún caso, sustituye unos hábitos de vida saludables, como llevar una alimentación sana, descansar y hacer ejercicio. La información sobre este tipo de productos debe estar siempre respaldada por la evidencia científica y no por tendencias o creencias populares, como la información no verificada que corre por redes sociales.

¿Pueden las vitaminas sustituir una buena alimentación?

Uno de los mitos más extendidos es pensar que tomar un complejo vitamínico permite descuidar la dieta. Sin embargo, los hallazgos clínicos apuntan justo en la dirección contraria. “Los suplementos vitamínicos no pueden reemplazar una dieta equilibrada. Los alimentos aportan nutrientes, fibra y compuestos bioactivos que los suplementos no pueden replicar”, explica Yaraseth del Castillo Ortega, nutricionista del Health Center Quirónprevención.

Los alimentos contienen una combinación de vitaminas, minerales, fibra y otros compuestos beneficiosos que trabajan de forma conjunta. Por eso, tal como indica la experta, una alimentación variada y equilibrada continúa siendo la principal herramienta para mantener un buen estado de salud. Los suplementos pueden tener sentido cuando existe una deficiencia diagnosticada o una recomendación específica del profesional sanitario, pero no como sustitutos de una dieta saludable.

¿Más vitaminas significa más beneficios?

Otra idea muy arraigada es pensar que, si una vitamina es buena, tomar una dosis mayor será todavía mejor. Nada más lejos de la realidad. Las vitaminas liposolubles (A, D, E y K) se almacenan en el organismo y, cuando se consumen en exceso, pueden provocar efectos adversos e incluso toxicidad. “Consumir dosis muy altas puede provocar toxicidad y daños en órganos. Siempre es importante seguir las dosis recomendadas y consultar a un profesional antes de iniciar la suplementación”, recuerda la nutricionista.

¿Natural significa seguro?

Además, muchas personas asocian automáticamente término ‘natural’ con un producto inocuo. Sin embargo, en el ámbito de la suplementación esa afirmación tampoco es cierta. Tal como indica Yaraseth del Castillo Ortega, que un producto se etiquete como ‘natural’ no garantiza su seguridad ni eficacia ya que “algunos suplementos pueden interactuar con medicamentos o tener efectos secundarios” modificando su eficacia o aumentando el riesgo de reacciones adversas. Por este motivo, los especialistas recomiendan informar siempre al profesional sanitario sobre cualquier complemento que se esté tomando, incluso cuando se adquiera sin receta.

Quienes hacen deporte, ¿necesitan suplementos?

Las redes sociales han contribuido a popularizar la idea de que cualquier persona físicamente activa necesita complementar su alimentación con vitaminas, minerales o suplementos deportivos. Sin embargo, la realidad es diferente. En la mayoría de los casos, una alimentación equilibrada y bien planificada puede cubrir perfectamente las necesidades nutricionales de quienes practican deporte de forma habitual.

Esto no significa que los suplementos no tengan cabida en el deporte. Actualmente existen suplementos con evidencia científica que pueden ayudar a mejorar el rendimiento, optimizar la recuperación o facilitar el logro de determinados objetivos deportivos, incluso en ausencia de una carencia nutricional. Tal y como señala la especialista, el problema es que muchos productos carecen de respaldo científico o se utilizan de forma inadecuada. Por ello, cualquier estrategia de suplementación debe ser individualizada y estar supervisada por un profesional, teniendo en cuenta factores como el tipo de deporte, la carga de entrenamiento, los objetivos y las características de cada deportista.

¿Todo el mundo debería tomar vitamina D o vitamina B12?

Y aunque todos los suplementos gozan de protagonismo a día de hoy, hay dos muy demandados: la vitamina D y la vitamina B12. La necesidad de vitamina D depende de factores como la exposición solar, la alimentación, la edad o determinadas circunstancias individuales. En el caso de la vitamina B12, suele recomendarse especialmente en personas que siguen una alimentación vegana o presentan problemas de absorción. “En ambos casos, es fundamental basarse en análisis clínicos y asesoramiento médico”, señala Yaraseth del Castillo Ortega.

Probióticos: útiles, pero no para todos

Durante los últimos años, los probióticos han ganado protagonismo por su posible relación con la salud digestiva. No obstante, desde Health Center Quirónprevención recuerdan que no todas las personas necesitan tomarlos ni todos los probióticos ofrecen los mismos efectos. Su utilización puede resultar beneficiosa tras tratamientos prolongados con antibióticos o en determinadas patologías digestivas, como algunas enfermedades inflamatorias intestinales o el síndrome del intestino irritable. 

Además, la eficacia depende tanto de la cepa utilizada como de la dosis administrada, por lo que conviene evitar la automedicación. De nuevo, el nutricionista insta a valorar si realmente son necesarios y “cuál es el más adecuado para cada situación”, como siempre de la mano de un especialista.

¿El colágeno es realmente milagroso?

El colágeno es otro de los suplementos que más interés despierta, especialmente por sus supuestos beneficios sobre la piel y las articulaciones. Aunque algunos estudios sugieren que determinadas formulaciones de colágeno hidrolizado podrían contribuir a mejorar la elasticidad cutánea o favorecer la salud articular, los especialistas insisten en que no existen efectos inmediatos ni resultados milagrosos.

Además, el organismo descompone el colágeno ingerido en aminoácidos durante la digestión, igual que ocurre con cualquier otra proteína. Mantener una dieta rica en proteínas de calidad y nutrientes como la vitamina C, el zinc o el cobre también favorece la producción natural de colágeno.

La clave está en personalizar la suplementación

En definitiva, los suplementos vitamínicos pueden desempeñar un papel importante cuando existe una necesidad real, pero no deberían entenderse como un recurso preventivo universal ni como un atajo hacia una mejor salud. Antes de incorporar cualquier complemento alimenticio conviene consultar con un profesional sanitario que valore la situación individual, revise la alimentación y determine si realmente existe una indicación para hacer uso de suplementos.

Antes de incorporar cualquier complemento conviene consultar con un profesional sanitario que valore la situación individual

La mejor estrategia sigue siendo la más sencilla y la que está al alcance de la mano: mantener una alimentación equilibrada, practicar ejercicio físico de forma regular, descansar adecuadamente y cuidar el resto de hábitos saludables. Los suplementos pueden acompañar ese estilo de vida cuando están indicados, pero nunca sustituirlo.

REALIZADO POR ALAYANS STUDIO

Este contenido ha sido elaborado por ALAYANS STUDIO, unidad Branded Content de Henneo.

Conforme a los criterios de

Más información sobre: