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Iker Mengibar, experto en marketing digital: "La competencia no está en captar clientes, sino en conseguir que se queden"
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Iker Mengibar, experto en marketing digital y fundador de Ikan Agency, cuestiona la idea de que exista una competencia real tan elevada como parece.
Cada vez hay más agencias y profesionales dedicados al marketing digital, lo que puede hacer pensar que encontrar un hueco en el sector es cada vez más difícil. Pero conseguir un cliente es solo el primer paso. El verdadero reto llega después: ofrecer resultados, mantener la confianza y conseguir que esa primera contratación se convierta en una relación a largo plazo.
Iker Mengibar, experto en marketing digital y fundador de Ikan Agency, cuestiona precisamente la idea de que exista una competencia real tan elevada como parece. A su juicio, conseguir clientes no es lo mismo que ofrecer un servicio que dé resultados y logre que sigan confiando en la agencia. Iker Mengibar: captar clientes es solo el primer paso; el reto está en generar resultados y conseguir que la relación continúe
El error número uno es no dar un buen servicio

La cantidad de personas que ofrecen servicios de marketing digital no refleja, para Iker Mengibar, el número de profesionales capaces de mantener una cartera de clientes a largo plazo. La diferencia reside en lo que sucede después de cerrar cada acuerdo y, sobre todo, en los resultados que recibe el negocio que ha contratado el servicio. «La competencia real es muy pequeña; quienes no hacen bien las cosas acaban desapareciendo», sostiene.
Ese mismo criterio explica el que señala como principal error después de conseguir un primer cliente: «El error número uno es no aprender a dar un buen servicio». La captación puede abrir la puerta a una relación comercial, pero no garantiza su continuidad. Si el negocio no percibe resultados, la renovación al mes siguiente se vuelve difícil".
Por este motivo, Iker Mengibar defiende que el aprendizaje no debe limitarse a encontrar y cerrar clientes. La prestación correcta del servicio ocupa una posición central. Este planteamiento forma parte también de la actividad que desarrolla a través de Ikan Agency, donde el marketing digital constituye la base para ayudar a otros negocios a mejorar sus resultados. De los picos de facturación a una cartera que se mantiene cada mes
La competencia real es muy pequeña; quienes no hacen bien las cosas acaban desapareciendo
El problema aparece cuando toda la atención se concentra en conseguir nuevas empresas mientras la ejecución queda delegada. Iker Mengibar cuestiona especialmente la idea de captar clientes para delegar inmediatamente el trabajo en profesionales desconocidos elegidos principalmente por ofrecer un precio reducido. Según explica, esa fórmula puede desembocar en «un negocio inestable, con pequeños picos de facturación», en lugar de una actividad capaz de sostenerse mes tras mes.
La inteligencia artificial puede ayudar a mejorar esa ejecución, aunque su utilidad depende del conocimiento con el que se aplique. «Gracias a la inteligencia artificial y sabiendo usarla bien se puede hacer todo de manera más eficaz y con mucho menos esfuerzo», señala. Su planteamiento no elimina la necesidad de aprender a prestar el servicio, sino que incorpora estas herramientas como una vía para desarrollar determinadas tareas con mayor eficiencia.
Cuando la atención se concentra en conseguir clientes mientras la ejecución queda delegada desemboca en un negocio inestable
La estabilidad llega cuando los clientes permanecen. Para Iker, uno de los puntos fuertes de este modelo de negocio consiste precisamente en «empezar cada mes sabiendo lo que se va a ganar como mínimo con los clientes recurrentes». La diferencia frente a una sucesión de ventas aisladas está en construir una base que no obligue a comenzar desde cero al inicio de cada mes.
Desde esta perspectiva, la supuesta saturación del marketing digital pierde parte de su peso. Para Iker Mengibar, la cuestión decisiva no está en cuántas personas son capaces de captar un cliente, sino en cuántas saben prestar un servicio que aporte resultados. Ahí sitúa la verdadera competencia: en la capacidad de convertir la captación inicial en una relación comercial respaldada por resultados.